Préstamos para gente mayor jubilada

En este artículo le informamos sobre las posibilidades de préstamos que puede disfrutar la gente jubilada, ya que el banco puede rechazar su solicitud por falta de un ingreso mensual.

Una persona jubilada y con pensión generalmente tiene las siguientes posibilidades de cómo conseguir dinero necesitado:

Pedir crédito en el banco

Si recibe usted su pensión mensual de manera regular en un banco, es probable que éste mismo le conceda el préstamo a partir de unas cantidades preaprobadas. Asimismo, si recurre con la solicitud a su banco y no a otro, se librará de unos trámites complejos que serían necesarios en bancos que lo desconocen a usted. En su banco el proceso será mucho más rápido y sencillo porque no habrá que comprobar su documentación.

Pedir préstamo a un particular

En este caso, si se trata de una cantidad de dinero más grande, conviene que el trato sea pactado en un contrato con toda informacón relacionada al préstamo y con las firmas de ambas partes.

Solicitar un préstamo rápido por internet (con institución no bancaria)

En esta opción la persona mayor no tiene la obligación de evidenciar sus ingresos/pensión, y es un servicio sencillo y rápido. Sin embargo, recomendamos que tenga cuidado con compañías fraudulentas chantajistas que también ofrecen dinero de forma rápida y sencilla. Por eso, elija usted siempre una insitución de confianza (alguna con el nombre ya establecido en la sociedad, o por ejemplo alguna con la cual ya haya tenido buenas experiencias un familiar suyo).

Recurrir a casa de empeño.

Si es usted propietario de alguna prenda que podría empeñar, puede ser una buena opción.

Decídase ya por cualquier manera de las de arriba, creemos conveniente dejarle algunos consejos más:

  • Es muy importante que la persona mayor que pida el préstamo tenga la certeza de poder pagar los plazos sin mayores problemas o sin tener que pedir otro crédito. Por eso conviene que sea una persona que cobre la pensión.
  • Piense usted bien la finalidad del dinero, ya que muchas veces para disfrutar de la vida puede bastar un préstamo más bien pequeño que grande. Puede también meditar sobre si un viaje más pequeño con sus seres quieridos le puede traer más felicidad que uno extraordinario.
  • Hay que tomar en cuenta primero la cantidad de dinero que se cobre en la pensión (o en otros ingresos) y a partir de ella decidir sobre el monto final del dinero que se va a pedir.
  • Tampoco se olvide del pago de los intereses si recurre a instituciones que operan con ellos.
  • También le aconsejamos que, si no se siente usted muy seguro en el mundo de los préstamos, no tenga usted miedo de pedirle ayuda a un familiar suyo. Éste puede ayudarlo con muchas cosas: a elegir bien la cantidad de dinero prestado, a entender mejor los puntos del contrato que le resulten un poco más difíciles de comprender, etc.