Préstamos para estudiantes

¿Eres un/a estudiante (mayor de edad) y necesitas dinero? Si es así, este artículo te será de mucha utilidad: te informamos de cómo lo puedes conseguir.

  • Lo más adecuado sería que busques en páginas web de tu banco si concede préstamos para estudiantes para fines educativos.
  • Préstamo personal de una institución financiera. Te aconsejamos que antes de firmar o recibir nada compares los distintos niveles del CAT (Costo Anual Total; es la cantidad total que irás devolviendo pago tras pago e incluye las diferentes comisiones e intereses), ya que probablemente en cada institución financiera el número será algo diferente.
  • Préstamo rápido online. En caso de este préstamo, el otorgamiento del dinero es muy rápido y los trámites bastante sencillos (en la mayoría de los casos, el dinero lo recibirás el mismo día de la solicitud). Además, no se suele pedir el comprobante de ingresos ni se verifica la evaluación del cliente en el buró de crédito.
  • Financiamiento de los estudios por parte de la universidad. En este caso, no se trata de una beca sino de un acuerdo de algunas universidades con instituciones bancarias. Así, se ofrece al estudiante el financiamiento de su carrera. Después de graduarte y pasar a moverte en el mercado laboral, empezarás a ir devolviendo la suma.
  • Solicitud de tarjeta de crédito para estudiantes. Algunos bancos ofrecen dentro de sus servicios una tarjeta de crédito solo para estudiantes que contiene beneficios como por ejemplo el pago sin intereses en asuntos de consumo y servicios pagados.
  • No tengas miedo a preguntar a tus padres por una cantidad de dinero razonable.

Como ves, ser estudiante no necesariamente tiene que suponer problemas para pedir crédito y conseguirlo.

Lo que sí tendrás que pensarte muy bien es si podrás pagar la deuda sin mayores problemas, y también en qué lo vas a gastar. Te recomendamos que recurras al préstamo sólo en casos de necesidad o urgencia (p.e. pagar la colegiatura, los materiales didácticos, el alojamiento etc.) y que sea solamente en una cantidad necesaria y mejor pequeña que grande.