Crédito sin comprobante de ingresos

Cuando nos surge un imprevisto o emergencia y no tenemos dinero, optamos por solicitar un crédito. En la actualidad también las personas no asalariadas (por ejemplo, debido a que son autoempleados o pertenecen al comercio informal), que no podrán aportar un comprobante de ingresos, pueden tener acceso a un crédito y disponer de dinero más o menos inmediatamente. Vamos a ver las ventajas y desventajas de los préstamos sin comprabante de ingresos.

Las instituciones que ofrecen crédito sin comprobante de ingresos

Las instituciones bancarias que ofrecen este servicio son, por ejemplo, BBVA Bancomer, Grupo Santander en la versión SELECT y grupo Financiero IXE. Hay que comparar las diferentes ofertas para escoger la mejor opción para cada uno de acuerdo a sus necesidades, puesto que pueden diferir en la documentación requerida, intereses, comisiones o la rapidez en la aprobación. El crédito se puede solicitar físicamente en las instituciones financieras o también se puede contratar en línea.

Las características

Generalmente podemos observar estas características: el monto a financiar puede llegar a $1.000.000., el saldo se puede abonar en plazos que van desde los 12 hasta los 60 meses, cuentan con una tasa fija que puede ser entre 17,5% y 24,5% y la edad para solicitarlo se encuentra entre 18 y 84 años.

Ventajas

Este tipo de crédito tiene muchas ventajas: no requieren garantía ni aval, no cobran comisiones, el primer mes no se paga el capital, el crédito se realiza en efectivo sin la necesidad de indicar el destino del crédito. Además, se puede contratar con tasa de interés fija, gracias a lo qual conoceremos el monto total de los intereses.

Desventajas

Como ya hemos dicho no hace falta entregar el recibo de nómina, sin embargo, hace falta indicar la fuente de ingresos del solicitante y ser una persona física que no ejerce una actividad empresarial. Las tasas de interés que se cobran suelen ser un poco más altas.

Antes de solicitar cualquier crédito hay que pensar y calcular bien el monto imprescindible a pedir. No debemos cometer el error de pedir más de lo que seamos capaces de pagar. Es recomendable empezar poco a poco con una cantidad pequeña de dinero, probar el servicio concreto, sus condiciones y nuestra capacidad de pagar con regularidad cierta suma. Después podremos tener más confianza para pedir un crédito más alto.